Presentación del Libro.
Con el Dr. Pablo Moctezuma Barragán . La cita es este domingo 29 de Enero, a las 12:30 PM, en el parque de la colonia Moderna, entre las calles Juana de Arco y Washington.
Manuel Bartlett Díaz, ex secretario de Gobernación, ex gobernador de Puebla y defensor de la industria petrolera, manifestó que con la dirigencia nacional priísta, y con el precandidato presidencial tengo diferencias ideológicas. Mi relación con la cúpula partidista que ha manejado al PRI desde hace años es totalmente antagónica. Estoy en contra de la derechización del PRI, y esa postura la he defendido; estoy en contra no de ahora, sino desde hace años.
Interrogado sobre si volvería a ser candidato del Revolucionario Institucional a cargos de elección popular, el ex senador Bartlett sostuvo: No se trata de que te ofrezcan una senaduría o una diputación. Ésa es una posición ideológica. Ellos tendrían que cambiar su postura entreguista, eso de que han atentado contra la soberanía nacional y que han cogobernado con el Partido Acción Nacional, y ellos no han cambiado, siguen en la total derechización. No podría ir con ellos ni a la esquina: ni con la dirigencia nacional ni con el candidato Enrique Peña Nieto.
Voy a estar donde se defienda el cambio
Manuel Bartlett, quien en la pasada legislatura se opuso durante seis años a la privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex) de la energía eléctrica, que votó contra la llamada ley Televisa y en contra de la privatización educativa, sostiene: Yo he dicho que voy a estar en donde se defienda el cambio. Considero que mantener la política neoliberal es lo que nos ha empobrecido, entregado y destruido como país. México está al borde del abismo y hay que rescatarlo. Mi coincidencia es con las izquierdas y con Andrés Manuel López Obrador.
–Entonces ¿es definitiva su salida del PRI?
–Hay que sacarlos a ellos; siempre lo he dicho, ellos, la dirigencia nacional del partido, ha cogobernado con el PAN. Como senador estuve peleado con la cúpula priísta que, asociada con el Acción Nacional, votaba por instrucciones de la directiva. Votaron la reforma energética juntos; votaron las concesiones en materia eléctrica. PAN y PRI aprobaron la ley Televisa. Yo siempre he estado en contra de la derechización del país.
Hay que rescatar al país
El ex secretario de Gobernación resaltó: Yo voy a estar por el cambio de política para rescatar el país. Y ese cambio lo encabeza Andrés Manuel López Obrador. Las izquierdas defienden la soberanía y no olvidemos que el PRI era un partido de centro-izquierda hasta que la dirigencia junto con la derecha atentaron contra la soberanía.
Bartlett dijo en entrevista que tiene una espléndida relación con militantes priístas de todo el país. “Muchos de ellos no están de acuerdo con las directrices de la dirigencia nacional ni con los controles que ejercen los coordinadores del tricolor en la Cámara de Diputados y en el Senado, controles que han venido imponiendo con dinero. Estoy en contra de esa dirigencia desde hace 12 años. No hay ninguna posibilidad de que vaya con la dirigencia nacional del PRI y con Enrique Peña Nieto a puestos de elección popular. Mi coincidencia es con las izquierdas y con López Obrador.”
Es un país que deja
de lado la rifa de oportunidades
y establece la certeza
de los derechos.
Es un territorio para
quienes lo habitan,
no para los zopilotes
mineros y energéticos transnacionales.
Es una nación que invierte
en el conjunto de sus habitantes
en vez de invertir en 40 mafiosos.
Es un colectivo humano que preserva
el patrimonio de sus nietos, sus bisnietos
y sus tataranietos.
Es una sociedad que protege a sus integrantes
más débiles; que garantiza salarios
remunerados a los trabajadores y precios
justos a los productores del campo.
Es un Estado que educa antes que reprimir;
que cura antes que encarcelar; que supera
los rezagos sociales en vez de enviar al Ejército
a combatir sus consecuencias.
Es un país que da prioridad a las escuelas
sobre los casinos, a la producción sobre la
especulación, a la obra de gobierno sobre
las campañas propagandísticas.
Es una nación que recupera su historia;
que cuida y promueve su diversidad cultural
y étnica.
Es una república sin influencias ni privilegios al margen de la ley,
sin empresarios que hacen política bajo la mesa
ni políticos que se vuelven empresarios
a los seis meses de estar en el cargo.
Es una nación en la que se respeta a la autoridad
no por su capacidad represiva, sino porque representa
los intereses de la ciudadanía.
Es un país respetuoso de sus minorías y
preocupado por el bienestar de sus mujeres,
de sus estudiantes, de sus indígenas.
Es un Estado que no lanza a las calles a sus
ancianos y sus niños ni expulsa al extranjero
a sus campesinos y a sus trabajadores.
Es una determinación colectiva de impulsar
la salud de todos, la educación, la investigación y la cultura.
Es un espacio libre de monopolios, de poderes
fácticos, de mafias incrustadas en las oficinas públicas.
Es un entorno para vivir, y no para morir
(de desnutrición, de desesperanza o por efecto de la violencia).
Una república amorosa es la realización
del Nuevo Proyecto Alternativo de Nación.